Nociones de participación y empoderamiento en el entorno digital
Un destornillador o un hacha
La mayor parte de los jóvenes utilizan Facebook, red definida como una “herramienta” .ELIANA: Es una red social de fácil acceso en la que te podés comunicar con tus amigos y podés ser “amigo” de gente que no conoces y saber de su vida. EVA: Para mí el Facebook es una herramienta que puede ser usada de formas muy diversas. Es como que tengás un hacha y podés decidir si matar o cortar leña. Hay gente que lo usa como una herramienta para difundir sus ideales, sus logros; y hay gente que lo usa obviamente para cosas malas. TOMAS: Para mí, es una gran herramienta para usar el humor como el camino para hablar en serio. La herramienta está ahí, y hay que saber usarla. NADIA:Es algo que no te puedes perder. Las herramientas de las redes sociales no te tienen que usar a vos, vos tienes que usarlas a ellas. ERIKA:El Facebook para mí es una herramienta de trabajo, me muero si no tengo Facebook porque no hago nada. LISA: Facebook es una red social donde la sociedad es libre de publicar lo que quiera, y abstenerse de que la gente pueda criticar también., hacerte sentir mejor o hacerte sentir peor. PAMELA: A mí me sirve para espiar. Si no sabes nada de una persona entras al Facebook y te enteras de todo: con quién estuvo, sus amigos, qué hizo y sus actividades.
Fragmentos de collage de charla, tomado del libro GENERACIÓN WIFI. Julia Mamani (Psicóloga, @_judoma), Fabiola Gutiérrez (Psicóloga, @fangutierrez) y Herland Vaca (Filósofo, @zsophos_herland). Equipo de investigadores de la ciber sociedad en Santa Cruz Bolivia.
Introducción
La inserción de la tecnología y del internet móvil en la cotidianidad genera un miedo constante de que la socialización offline se vea menoscabada. Este estigma se fortalece en lo típico que se ha vuelto el revisar el SmartPhone antes que atender al contacto físico. Este temor es similar al que se vivió en los inicios de la escritura, el uso del mapa, del reloj e incluso recientemente con el uso de la televisión. En efecto, se trata de cambios que inciden en las formas de aprender, la ubicación espacial, la ubicación temporal y las formas de socialización, correspondientemente. Estos mecanismos o aparatos, así como el uso de las redes sociales digitales, y los cambios que producen no son buenos o malos en sí mismos. Dependerá más bien de la apropiación y sentido que cada comunidad en general, y actor social en particular, decida atribuirle. Los ciudadanos no están preparados necesariamente para estos procesos que de hecho son esencialmente de irrupción.
El ámbito de debate es amplio y hay posiciones encontradas. Una de ellas es la de Dolors Reig quien sostiene que las redes ‘sociables’ han devuelto fuerza a la socialización, cuyo detrimento sería uno de los mecanismos del capitalismo. Así mismo sostiene que hay una demora social, pero no una anulación social en las interacciones, y que los aprendizajes se han multiplicado exponencialmente ya que nunca habríamos estado tanto y tan bien acompañados. Esta es una entrada de su blog que amplía el tema.
Las interacciones sociales que toman lugar en las redes son una ampliación de lo que pasa en el mundo offline. Así, encontrar más entretenimiento que creación, o publicaciones racistas o clasistas, obedece a elementos estructurales incluso previos a las redes sociales. Que a su vez, éstas no tendrían por qué solucionar, aunque podrían favorecer su redireccionamiento. En este sentido, lejos de estar perdiendo el tiempo en las redes sociales, los jóvenes en Santa Cruz de la Sierra están gestando nuevas formas de hacer ciudad, que se esmeran por alejarse del adultocentrismo, el paternalismo, el machismo y la jerarquización social.
Si bien Facebook fue creado para entretener, y se le da ese uso, en Santa Cruz los jóvenes también la utilizan para construir ciudad. De hecho, en los últimos años, las movilizaciones ciudadanas que han marcado la coyuntura se han gestado también desde las redes sociales. Los grupos han procurado la promoción cultural, educativa, animalista, tecnológica y ambientalista. Son coherentes con la explosividad de la dinámica social y notables por estar protagonizados por jóvenes y ser gestadas por medio de las redes sociales digitales a pesar de la baja penetración y los altos costos del servicio de internet en Bolivia. El uso de las redes, protagonizado por jóvenes, abre un espacio potencial de reconstrucción de prácticas sociales en articulación con el terremoto tecnológico global que ha sacudido el monopolio de los poderes (Castells, 2012; Reig, 2012).
Fragmentos de crónicas sobre indignaciones identificadas en las redes sociales digitales
Fragmento de crónica: “EnREDados por la manzana”
¡Y se dio el Manzanazo! entre un fresco aroma de aserrín y troncas de madera de cedro y cupesí, entre peces y sirenas, manzanas verdes y carteles blancos, palmeras, mosaicos, bancas, lápices y caricaturas. Mientras el sol se ocultaba, la noche se alistaba para acoger a los caminantes por la manzana. Organizados desde Facebook, se reunieron así en el centro de la ciudad, y en una sola voz, conteniendo el aire de indignación, gritaron a todo pulmón “La Manzana no se toca”. Esa Manzana que está en el corazón de Santa Cruz, querían expropiarla, y llevársela lejos, por ahí, donde sea. Por petición del diputado y presidente de la Brigada Parlamentaria, Moisés Salces, las instalaciones del edificio deberían ser utilizadas en su totalidad, para función de la Brigada Parlamentaria, y la Manzana debería girar y buscar otro rumbo.
Fragmento de crónica: “El Complot del Ejército Jigote”
Todo empezó cuando una multitud de personas habían hecho caso a la invitación que rezaba en el muro del Facebook de Revolución Jigote, el 2 de junio de 2013: “hoy COMIENZA la revolución. 20:30 Manzana Uno”. Invitación a la cual se dio cita la ciudadanía cruceña esperando descubrir qué hay dentro de esa “burbuja”, dentro de ese “Caballo de Troya”, que en esta oportunidad se presenta como Revolución Jigote. Nadie sabía qué era Revolución Jigote, contagiados con la adrenalina y meñiques arriba, vieron “El Manifiesto Ciudadano”. El video de presentación, que luego fue subido a YouTube, a la fecha tiene 52241 reproducciones, y contando. Quizás lo expresado por el juego de voces del video se pueda resumir en: “Sonreír, es Jigote, porque te hace bien a vos y le hace bien a los demás. Mirá, cuidar la ciudad, viejo. Claro, cuidar es por ejemplo cuando guardas tu basurita y cuando luego la pones en el lugar correcto. Ahí te sentis Jigote. Jigote es una actitud, una filosofía de vida. Es una vida feliz. Y no solo para vos, para tu entorno.” Con estas premisas apuntan a exorcizar al Mojigote que todos llevamos dentro “Vos, vos, vos, ¿querés una ciudad feliz? Sonreí. Respetá. Cuidá. Ponéle el hombro a la Revolución Jigote, porque hacerlo en bollo es más fácil”.
Fragmento de crónica: “TIPNIS en REDsistencia”
25 de septiembre de 2011. Llantos, gritos, gente corriendo de un lado a otro en busca de algún refugio, madres buscando a sus hijos, hijos buscando a sus madres; palos, piedras, gases lacrimógenos, cualquier artefacto serviría para defenderse o para atacar. Cuando el miedo, la represión y la angustia deambulan juntas, los resultados pueden ser terribles. La desesperación rebasó y se echó andar, a correr, a gritar, cuando un aproximado de 500 policías protagonizaban un operativo en el campamento de los indígenas que marchaban rumbo a la ciudad de La Paz. Operativo que fue llevado a cabo para desarticular la marcha indígena que se encontraba en San Miguel de Chaparina. Ante la impotencia y la ignorancia, nace la violencia, decía alguien difícil de recordar, pues la amnesia en Bolivia es muy común: se olvidan los hechos rápidamente. Caso resuelto, no, caso olvidado sin responsables, y sin detenidos. La lucha por el TIPNIS, pasó también por las redes sociales, la información era instantánea, publicaciones y fotografías revelaban lo que estaba sucediendo durante la marcha de los pueblos indígenas en defensa del TIPNIS. Los videos fueron de gran apoyo porque la gente lograba ver lo que no se mostraba por la televisión, eran imágenes que contraponían lo que el gobierno informaba.
Teorizando
Participación
La participación en las redes sociales se perfila como una nueva forma de construir ciudadanía que se contrapone a las anteriores y deterioradas formas de participación como el sistema político partidario, espacios públicos y privados. En concordancia con Bauman (2004), en Santa Cruz la tendencia general es la oxidación de la participación social, pero cuando la hay, es gestionada/requerida en las redes entre las que prima Facebook. La gestión se caracteriza por la creatividad audiovisual y literaria online y se solapa con otras formas. Los movimientos ciudadanos estudiados han gestionado procesos de inteligencia colectiva que están marcados por lógicas horizontales, pero aún no prescinden de una cabeza que organice las acciones, en contraposición a la ausencia de líder en los movimientos que nota Castells (2012).
Todos se constituyen en redes de indignación y esperanza, cada uno con su peculiaridad. El movimiento por el TIPNIS informó a la población antes que los medios masivos tradicionales de datos que no habrían recibido cobertura. El activismo de desarrollo social urbano difunde sus actividades, educa y logra sinergia con otros actores, como también lo lograron los animalistas. Se establecen incluso redes internacionales para reciclar experiencias, como la Marcha de Las Putas. Masiva y de forma digital fue la #OpTigo, la primera en su tipo. Los activistas de Más y Mejor Internet para Bolivia propician diálogos con distintos actores, los animalistas publican pruebas de transparencia y la Defensa de la Manzana 1 y el Colectivo Árbol son ejemplos de concretización de logros.
La participación es definida por Montero (2004:110) como el conjunto de acciones para transformar la realidad, habría participación política, la participación comunicacional y psicosocial comunitaria. La primera haría referencia a influir en los demás, la segunda a informar e informarse, y la tercera a la libre acción conjunta de reflexión, organización y colaboración. La tendencia en Facebook es más bien el contenido de tipo afectivo, lo que revela que lejos de estar perdiendo el tiempo, los jóvenes se encuentran resolviendo algo propio de la construcción de su subjetividad lo que corresponde a necesidades de afecto e identidad.
Los contenidos lúdicos, sobre todo gráficos, han logrado corroer la pasividad, es la herencia de la publicidad: invitaciones a pequeñas acciones susceptibles de ser semillas de comportamientos más complejos o favorecedoras del picoteo, indistintamente, los jóvenes ejercitarían el protagonismo alejándose del adultocentrismo.
Hiperespacios sociales de participación y empoderamiento
Los espacios digitales serían el núcleo de la cultura comunicacional de los jóvenes, lugar de autonomía colectiva generacional (Castells, 2013). Así, en el adultocentrista contexto cruceño, las nuevas formas de ciudadanía se encuentran más en las redes que fuera de ellas. El activismo en línea es clasificado por Sándor Vegh (2006) como ciberactivismo de: acción-reacción, convocatoria y movilización. El primer momento incluye el hacktivismo, como la #OpTigo que organizó un DDos. Todos los movimientos estudiados gestionaron cada uno de estos momentos.
Este tipo de hecho se ha repetido alrededor del mundo con el uso de las tecnologías como denominador común. Castells señala que la digitalización de la interacción humana proporciona una comunicación global y libre que se ha hecho esencial en todos los campos (Castells, 2001:307). Las redes se habrían convertido en plataformas para todo tipo de actividad, no sólo de relaciones sociales, sino para el marketing, el comercio electrónico, el entretenimiento, la educación, la creatividad cultural y la distribución de los medios de comunicación. Internet sería una plataforma privilegiada para la construcción de la autonomía social, en donde “el mundo real de nuestra época es un mundo híbrido”, (Castells, 2012: 218-222). Es decir que, para Castells, el mundo real de esta época es un híbrido, no una segregación que separa la vida online de la vida offline.
De ahí que las redes sociales digitales basadas en Internet y en plataformas inalámbricas serían herramientas decisivas para movilizar, organizar, deliberar, coordinar y decidir, lo que es coherente con el progresivo activismo político (Castells, 2012: 219-221). Todo ello gracias a la horizontalidad de las redes, que favorecería a la colaboración, flexibilidad y la solidaridad, socavando la necesidad de un liderazgo formal. (Castells, 2012: 212-215). Así, a raíz de cierta indignación, nacerían en internet algunos movimientos que llegarían a ser tales sólo si ocupan el espacio urbano. Este híbrido de ciberespacio y espacio urbano constituiría un tercer espacio que dicho autor llamó “el espacio de la autonomía”. Si se generaran encuentros de autorreflexión en el espacio público y participan de tácticas, significaría la transición de la indignación a la esperanza (Castells, 2012: 212-215). Claros ejemplos serían: La primavera árabe, La Revolución de las cacerolas en Islandia, los Indignados del #15M en España, #OccupyWallStreet en Estados Unidos, #YoSoy132 en México, la Revolución Estudiantil en Chile y Mídia Ninja en Brasil.
Tales fenómenos sociales son esencia de los que Dolors Reig denomina como el paso de las Tecnologías de la Información y Comunicación – TIC a las TEP: Tecnologías del Empoderamiento y la Participación. Se estaría frente a una “sociedad aumentada” (2012:24), que llevaría a un proceso de “hipersociabilización” gracias a las TIC (2013:47). Para esta autora son dos las causas fundamentales de cómo las redes sociales empoderan, transforman a las personas y propician el cambio general que se vive: el acceso a diversas fuentes de información que reducen las posibilidades de manipulación; y las posibilidades de participación que se entrenan en los nuevos medios y podrían luego provocar cambios en el mundo físico.
Como ocurrió con el mapa y la escritura, lo digital también tiene opositores que sostienen la pérdida de ciertas capacidades. McLuhan sostuvo que “el medio es el mensaje” en tanto ejercería un poder en qué y cómo pensamos, y una de sus consecuencias sería la ‘autoamputación’: tecnologías adormecen las mismas facultades que amplifican (Carr, 2010). Internet en general y el hipertexto en específico, serían tecnologías de la interrupción, ya que causarían superficialidad de las capacidades cognitivas ya que sobrecargarían le memoria de trabajo, obstaculizando la memoria a largo plazo, la reflexividad y la concentración (Carr, 2010). Por su parte, Dolors Reig (2012) sostiene que al retomar las imágenes y los sonidos, permiten una comprensión más profunda de los contenidos y favorecen la creatividad. Para Reig (2012), la traducción de “el medio es el mensaje” sería la exigencia de democracias más participativas gracias a las constantes elecciones y horizontalidad en las redes, por lo que propone las TEP. En el contexto cruceño, hasta ahora más típicas son las redes de indignación como “Si se van los 300, me voy yo”, o #RechazoALosPercyMoscas, valiosas en tanto pueden detonar otras acciones. Los nodos en el espacio de los flujos son los medios masivos tradicionales y lo líderes de opinión.
Reflexión
En un contexto nacional con fuertes tendencias paternalistas y adultocentristas, es estratégica la dinamización y diversificación del uso de las redes sociales en los jóvenes, en pro de la conciencia crítica y el ejercicio de derechos, con miras a la promoción de la participación, el empoderamiento y el protagonismo real de los ciudadanos.
Algunas oportunidades son:
- Difusión de mapeos de organizaciones públicas y privadas, de procesos de acceso a servicios y de actividades culturales.
- Promoción y seguimiento a procesos de diagnósticos de necesidades, construcción de propuestas y fiscalización de la ejecución pública y privada
- Diversificación y dinamización de fuentes de consumo y producción de contenidos
- Interpelación de políticas de privacidad
Los invito a leer el libro completo:
http://www.pieb.com.bo/2016/BPIEB/BPIEB_75_231_WIFI.pdf
Comentarios recientes